Jugando a la analogía facilona
Octubre, unos celebrarán la nueva fiesta de Halloween y otros mas tradicionales nos pondremos al menos yo, una copa de coñac y un platito con buñuelos y pondremos la pelicula de Don Juan y a disfrutar de la noche de difuntos.
Hay dos maneras de considerar la muerte, la real, que nos afecta dolorosamente o la conceptual, que es más interesante y da que hablar . y reflexionar.
Las analogías pueden ser temerarias o estar bien construidas; serian temerarias cuando la comparación es subjetiva y refleja más la idea ya elaborada de la persona que la manifiesta, que un sentido coherente con las características de las cosas comparadas y están bien construidas cuando la comparación busca la analogía o semejanza entro cosas que son en principio diferentes.
Que se piense en la muerte en otoño e invierno, no es algo nuevo y es normal, la luz decrece y la tierra y los árboles parecen sin vida; es la tristeza de Demeter.
Hay que considerar que esto lo escribo en el hemisferio norte.
Demeter que era la diosa de la agricultura, tuvo una hija con Zeus (¿Cómo no?), la muchacha era una joven y resuelta muchacha relacionada con la primavera, las flores, la belleza de la naturaleza plagada de vida.
Pero un día, Hades, que era hermano de Zeus y señor de los infiernos, aburrido, vió a la muchacha y se enamoró:
-Que guapa es- diría él -la voy a secuestrar y me caso con ella.
Se dice que Zeus sabía de las intenciones de su hermano y le dejó hacer.
Demeter al notar que su hija no estaba, la buscó por todas partes, pero al hacerlo desatendió sus labores como señora de la agricultura y las gentes empezaron a pasar hambre.
Zeus se dio cuenta de que aquello iba a acabar muy mal, hasta que Helios le dijo a Demeter lo que había pasado.
Demeter se enfadó bastante como podréis suponer y dijo que el hambre mataría a los humanos, la tierra no daría más frutos.
Zeus tuvo que intervenir, enviando a Hermes a negociar con Hades, pero la fatalidad hizo que Persefone, comiera el fruto de la granada estando en el infierno, aunque hubiera sido igual si en lugar de granada hubiera sido una pera o una rosquilla, el caso es que la ley de los dioses, establecía que quien comiera en el infierno se tendría que quedar allí ya para siempre.
Finalmente llegaron a un acuerdo, Persefone pasaría unos meses con su marido en el infierno y otros meses con su madre.
Ni que decir tiene, que los meses en los que Persefone esta con su marido en el infierno, en la tierra es el otoño e invierno, debido a la tristeza de la madre amantisima Demeter. .
Así que la tierra parece morir en los oscuros meses invernales.
La muerte, la oscuridad, el interior de la tierra, tiene todo esto una lectura iniciática de renovación cíclica, muerte y renacimiento, una idea que surge de la observación de los ciclos naturales,
Es normal pensar en la muerte en Octubre, sobre todo en el hemisferio norte, la vida parece tomarse un descanso y la oscuridad es plena.
Es el tiempo más propicio para ritos iniciáticos relacionados con la muerte y es fácil ver una semejanza con el cristianismo y la bajada del Cristo a los infiernos como un rito de iniciación similar al de Eleusis, aunque en los misterios eleusinos, la iniciación estaba dividida en dos partes, la primera parte era en primavera y la segunda en otoño; en el cristianismo, si lo consideráramos como un sistema iniciatico dividido en dos partes, la primera parte sería en otoño invierno y la segunda parte en primavera y de hecho, siempre he considerado que el cristianismo, es una tradición iniciativa exoterizada, universalizada, visible y practicable por todo el mundo.
Los misterios de Eleusis trabajaban alrededor de la idea del secuestro de Persefone, que es llevada al infierno, de la vida plena en la muerte al participar en los misterios, era una tradición ocultista centrada en la tierra como generadora de vida; la vida a partir de la muerte es una idea que se mantiene a lo largo de los tiempos, las semillas comienza en la tierra a ser planta y emergerán al mundo exterior, como Perséfone abandonaría el infierno para regresar con su madre.
Al evocar y posiblemente vivenciar de algún modo el mito a través de ceremonias, el iniciado bajaría también simbólicamente al infierno y renacería en un reencuentro con Demeter; salvando las distancias, sería algo así, me imagino, al ritual de paso a maestro masón.
Algo similar ocurre en el cristianismo con la resurrección de Cristo, el creyente habría acompañado a Jesus durante la Semana Santa, habría muerto con él y con él habría resucitado.
En el cristianismo, la Semana Santa sería o al menos yo lo entiendo así, un rito iniciatico extendido, exotérico, abierto y universal. El creyente ha de nacer de nuevo, como dice en San Juan 3:7 y lo hace simbólicamente si ha seguido todo el proceso de la Semana Santa.
Desde un punto de vista más psicológico, la introspección y tensión existencial, sería el nigredo alquímico, que permitiría reestructurar el psiquismo de la persona, la mente sería la tierra en donde la idea como semilla prepararía la eclosión del Yo real.
Bajar al infierno, morir simbólicamente para generar un cambio real, bueno, esa es la parte teórica, todavía no he visto que un gesto simbólico conlleve un cambio real en la naturaleza del ser humano, más bien, el gesto simbólico sería la manifestación de un propósito o comunicación de un sentido a un neófito en los misterios.