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domingo, 7 de mayo de 2023

John Phillip

Durante el siglo XIX España era para los viajeros extranjeros un territorio exótico y extraño, encerrado en sí mismo que peleó contra el francés para cerrarse más sobre si mismo.
Los relatos de viajes de los vecinos europeos que nos visitaron divulgaron un país árido en todos los sentidos y miserable, que rehuía de cualquier posible modernidad y aceptaba su suerte como si su vocación de país detenido en el tiempo fuera un designio de la divinidad.
Aún hoy, muchos extranjeros que vienen a España, en el fondo esperan encontrar a las viejas enlutadas delante de sus casas y a críos harapientos corriendo por las calles.
El ferrocarril favoreció los viajes y los relatos de viaje y los primeros turistas británicos se lanzaron a explorar otros paisajes en busca del exotismo español, la figura del bandolero en las sierras andaluzas y sus andanzas; aunque bandoleros los hubo por toda España y son una figura que nunca he entendido por qué el cine español no explotó ese filón como los norteamericanos explotaron a sus vaqueros y forajidos del salvaje Oeste.

Supongo que para un europeo metido en el frenesí del cambio que provocó la revolución industrial, pasear por la España inmóvil era desconectarlo de la incertidumbre que que las transiciones a nuevas épocas producen, como la que sentimos en la actualidad en la que somos conscientes de que vamos a un mundo nuevo y aún desconocido.
La España del XIX debía de ejercer una especie de hechizo melancólico y a la vez, una grata sensación de superioridad cultural.

 El escritor de cartas; cuadro de John Phillip  

El cuadro que aparece arriba es obra de uno de los extranjeros que viajaron por España,  el escocés John Phillip, sus narraciones costumbristas en forma de pintura le hicieron ganar el apodo de John Spanis Philip.
Quizá lo bueno de la moda viajera de aquellos que cruzaron nuestro país y lo describieron, fue que con sus imágenes reflejaron laso aspectos tanto antropológicos; sociales;  paisajistas;  que más les llamaban la atención.
Lo que me gusta de los cuadros de éste pintor es el colorido y la expresividad de los personajes que expone y el entorno en el que se desenvuelven, que es tan expresivo como los personajes principales del cuadro.
Descubrí hace poco a éste pintor gracias al cuadro de arriba que me lo encontré casualmente por Internet y la verdad es que me ha encantado.


 la ventana de la prisión, de John Phillip 



Me gusta la pintura figurativa porque me gusta ver el gesto, las expresiones y las emociones de quienes están pintados, hay cuadros en los que parece que al autor eso le importa poco, pero no ocurre así en cuadros como éste de la ventana de la prisión.
Se percibe la intensidad emocional de ese momento.
La cesta con alimentos está tumbada en el suelo y el guardia se muestra indiferente a todo cuanto sucede.






el mal de ojo, de John Phillip

El cuadro de El mal de ojo parece reflejar el efecto que el viajero o el forastero provoca, sobre todo cuando la gente se siente observada, espiada.
Alguien con indumentaria de persona de clase acomodada y culta, quizá uno de esos viajeros que cruzaron la península tomando sus notas para sus narraciones, observa a la mujer que reacciona con un  gesto supersticioso, en realidad un gesto de protección que ya practicaban los antiguos romanos.
El pintor debía de saberlo porque llamó al cuadro "el mal de ojo",  la mujer temía ser afectada de ese mal y realizó el gesto de la mano cornuda para protegerse.
¿Está el pintor narrando una situación que se le pudo dar en algún momento?






Boreas rapta a Orintia



Hace un tiempo vi en Internet este cuadro de Rubens y no lo había visto antes, inmediatamente me trajo a la mente el cuadro del Rapto de las hijas de Leucipo por la forma en la que Orintia parece querer resistir a la acción de Bóreas. El movimiento del cuerpo, como si quisiera zafarse girando sobre su espalda o quizá solo se deja atrapar
 Como en el cuadro de las hijas de Leucipo, los movimientos están ausentes de violencia, de agresividad, la figura femenina parece abstraida, como si su atención estuviera en otro lugar.
 En este caso es Bóreas quien refleja más esfuerzo.  Pero al igual que en el rapto de las hijas de leucipo, hay una quietud no falta de acción, una resistencia pasiva a la acción en éste caso de un Dios, quizá porque uno espera una reacción más agresiva por parte de Orintia, pero esa forma de verlo es demasiado actual, demasiado contemporánea.




domingo, 30 de abril de 2023

Paul Hoecker



Paul Hoecker en su taller. 

EL AUTOR

Nace en Oberlangenau (Silesia; Alemania), el 11 de Agosto de 1854. Falleció en Munich en 1910

Comenzó a exponer públicamente en la Exposición Internacional de Munich en 1883
En 1891 comenzó  a trabajar  en la Real Academia de Bellas Artes de Munich,

Participó en la creación en 1892 de una asociación de artistas denominada Secesión de Munich, para defenderse de las políticas conservadoras en relación con las exposiciones de Arte, dándole una oportunidad a una actitud más moderna en temas y consideraciones.
El Arte es un mundo limitado y bastante cerrado, de modo para abrirse paso en él y sobre todo cuando se apuesta por explorar caminos nuevos, los artistas pueden crear grupos que defiendan sus nuevos criterios ante el peso del pensamiento dominante. De ese modo hacer posible exposiciones y abrirse paso.

Pintor modernista interesado en la luz, según los entendidos y sus cuadros están llenos de claridad.









 Cuadro que le llevó a tener que refugiarse en Italia 






El fín de su carrera artística se debió a un escándalo provocado por un cuadro en el que pintó a una Virgen María y se decía que el modelo para el cuadro fue un prostituto homosexual con el que mantenía relaciones; el cuadro fue considerado irreverente en su conjunto, no solo por la identidad del modelo.
 Ésto llevó a Hoecker a refugiarse en Italia hasta que se atemperaron los ánimos.
En Italia fue en donde pintó el hermoso retrato de Nino Cesarini, modelo profesional y amante del Barón D´Adelswärd-Fersen, quien se convirtió en un protector de artistas homosexuales en su residencia italiana Villa Lysis.



 Fotografía de Wilheim Plüchow en la  Villa Lysis, en la que se aprecia el retrato y se supone que a Nino Cesarini acostado. 






LAS  EXPECTATIVAS.

 Las expectativas 1900

























A lo que vamos;  éste cuadro me llamó la atención porque está ocurriendo algo que el pintor no nos narra, se intuye y hace que nos preguntemos ¿Qué espera o que escucha?
Una mujer,  que parece estar vestida con ropa propia de la clase alta  del XIX,  mira hacia una puerta pero parece como si se hubiera asomado a la barandilla de lo que parece una escalera y hubiera mirado hacia abajo y luego hacia su izquierda.

Una de las cosas que me intrigan es saber si está en una planta a ras del suelo o en una planta alta; si estuviera esperando a alguien para salir y estuviera en una primera planta, sería lógico que al escuchar un sonido mirada por la escalera hacia abajo, pero si estuviera en una planta a ras de suelo ¿Por que parece haber estado interesada primero en lo que ocurre abajo?

Otra de las cosas que me llama mucho la atención es la luz, una luminosidad verdosa que inunda todo ese espacio amplio, decorado sobriamente.
Una luz verdosa que se refleja en que  los muebles e incluso en la ropa y el abanico de la mujer y hace que la barandilla blanca resalte como queriendo llamar la atención y como diciendo:
-Eh, que soy relevante en ésta historia.


¿A quién espera que se muestra preocupada por lo que pueda haber o por quién pueda haber bajo las escaleras?
.
centro de la acción del cuadro 

La mirada se dirige a esa puerta que tiene una cerradura grande,  que podría ser la cerradura de la puerta del exterior,  sin embargo permanece alerta a algo en la planta de abajo.
La imaginación se dispara preguntándose a quién podría estar esperando; quizá un paquete de AliExpress, pero no lo creo;  a alguien que podría no ser bien recibido en la casa, o al cartero con alguna correspondencia secreta.
El autor del cuadro nos deja abierto el desenlace de la narración.






No es el único cuadro de éste pintor con esa luminosidad verdosa, está éste cuadro de la Sala verde, pintado en 1900
 Sala verde 1900
O éstos otros:

 Tarde de primavera 1900

Habitación Imperio 1900




Más acerca del pintor:
trinarts
galería
notas biográficas y cuadros

Devin Leonardi. Manassas Junction

Manassas Juntcion 

Devin Leonardi es un autor contemporáneo,  nacido el 16 de Abril de 1981 Evanston, Illinois; falleció en Montana en Julio de 2014.
Fue también actor en televisión y teatro y sus biógrafos lo señalan como una persona de muchos talentos y gran  empatía.
Una de las características de éste pintor, es el uso de los niveles de  saturación de los colores y el espacio vacío que suele rodear a los personajes centrales de sus cuadros, como en el cuadro que traigo al blog y que me ha llamado la atención, a pesar de que los cuadros que suelo traer suelen ser de interiores de casas, que son mis temas preferidos.

Éste pintor le prestó mucha atención a los temas del Oeste americano, su historia y sus temas legendarios e históricos, aunque en un país tan joven como Estados Unidos, lo legendario es casi historia.

El cuadro se titula Manassas Junction, que es el nombre de una ciudad en la que se produjeron dos batallas durante la guerra civil norteamericana,  la segunda batalla de Manassas

tuvo el tren como el protagonista de la acción, cuando el ejercito del General Thomas J. Jackson lograron hacer retroceder al general de la Unión Jhon Pope.
Lo que supuso la toma y destrucción de un tren de suministros.
Las acciones bélicas posteriores se realizaron a lo largo de las lineas de vía del  ferrocarril.

En el cuadro se aprecia en primer plano las vías del tren y un soldado de frente a un gran espacio, se supone que de guardia, atento a algún posible ataque de la Unión.

Si se desconoce el contexto, nada parece indicar que es u cuadro bélico, el ambiente es de serenidad en una zona geografía de mucha visibilidad en la que no se aprecia más que paisaje.




La mirada del soldado se dirige al fondo de aquel paisaje, a algún lugar de ese gran espacio vacío.

Lo normal en un cuadro que hace referencia a una batalla, es que la escena represente la acción, pero en éste cuadro se recuerda la batalla con un motivo que inspira paz.
Quizá la paz que se puede percibir antes de un combate y eso sería lo que señalaría la mirada del soldado, quizá la dirección desde la que se espera cualquier hostilidad.










Otras obras de Devin Leonardi 








Para saber más:
Fiesta en el cruce de Manassas
Segunda batalla de Manassas

Niña con perro. Felix Schlesinger


El autor nació en 1833 en Hamburgo, estudió en Amberes y París, hasta acabar estableciéndose en Munich.

Pintor de género centrado en temas de ambiente rural y como ocurre con otros pintores, sus hijos fueron muchas veces modelos en sus cuadros, que muestran escenas realistas de la vida cotidiana,  sencilla y rural.  Son cuadros que recuerdan los calendarios de bolsillo que se hacían muchos, antes de la era digital.


Éste cuadro de la niña con perro, lo traigo al blog porque nos presenta a una niña que comparte su pan un perro que mira atentamente a la niña y por supuesto al pan.
Hace pensar en un tiempo menos sofisticado que el actual, en donde la paz y la felicidad,  pudieran darse sin necesidad de poseer objetos.
El entorno de la niña parece ser una cocina en una casa ya vieja y deteriorada, el pintor ha cuidado los detalles para que imaginemos la casa en su totalidad a partir del fragmento que muestra, la pared y el marco de la ventana, la puerta de madera ya desgastada por el paso del tiempo.
La misma silla en la que la niña está sentada,  se aprecia remendada.
Todo ha de durar el máximo tiempo posible en un hogar humilde y la ropa de la niña se aprecia esa necesidad de que las cosas, permanezcan en uso hasta que se descompongan por si mismas.

Pero lejos de ver esa pobreza de una manera dramática, el cuadro está inundado de luz, que es lo menos realista del cuadro, cuando pensamos en una casa de aquellos tiempos y de esa clase social, la imaginamos o yo me la imagino, poco iluminada.
La luz en éste cuadro la interpreto como un elemento simbólico, nos muestra un momento grato, sosegado, feliz,  mientras juega con el animal y es que la felicidad, no depende tanto de lo que poseemos,  como de las emociones que podemos llegar a  sentir y manifestar.

la niña nueva 
Es el tipo de cuadros que me gustan, reflejan sin idealizaciones a las gentes sencillas y su entorno, sin dramatismo en éste caso, porque no tiene por qué haberlo; las condiciones de vida de las gentes en cada época, son las que son y las gentes, hacían  sus vidas de la mejor manera posible.
Y aunque no hago un alegato a las condiciones de vida con limitaciones,  la infelicidad tiene más que ver con la existencia de una riqueza inaccesible, a una vida difícil.

World of dreams de Laura Theresa Alma-Tadema

 

Laura Theresa Alma-Tadema
Fue Alma Theresa,  una pintora inglesa de género, sus cuadros eran de contenido familiar y doméstico.
Traigo al blog éste cuadro que me pareció gracioso y es que yo me he dormido también tantas veces sobre la mesa en la que leo o escribo que me he sentido identificado.

Laura Theresa nació en Londres el año 1852 en el mes de Abril y en una familia en la que pudo recibir una buena educación y  más tarde, a partir de su matrimonio con el pintor Lawrence Alma-Tedema, se interesó por la pintura y aprendió pronto las técnicas pictóricas y desarrolló su propio estilo, dedicándose a temas de hogar; interiorismo y lo cotidiano.
La diferencia de edad no fue un obstáculo para que entre ella y su marido hubiera una relación prolongada en el tiempo, ella tenía 18 y él 34 en ese momento.



Es fácil imaginar a la protagonista del cuadro, asomarse al gran libro que tiene delante y dejarse vencer por el cansancio.

La composición del cuadro muestra una verticalidad en la parte derecha que protagoniza toda la acción; el espejo y el cuerpo de ella, su brazo cae en vertical,  la componen;  frente a una horizontalidad formada por el mueble y el cuello y hombros de la mujer.

No hay colores que resalten pero el tono claro del ropaje y el volumen de éste hace que nos fijemos en ella para luego ser desplazados en sentido horizontal hacia la parte alta de su cuerpo que reposa en el gran libro. Y ese es el lugar que reivindica atención.

Ella duerme plácidamente y esa paz se refleja en su rostro relajado; es una mujer creyente, pues el libro está abierto al parecer en el inicio del texto del profeta Amós, lo que podría significar,  si es que la autora lo hizo intencionadamente, una identificación con el pensamiento teológico más protestante (¿Calvinista?),   dado que Amós  se mostraba contrario a un exceso de ritualidad si no va acompañada previamente de una conducta recta de la persona.


Laura Theresa fue una de las dos mujeres que expusieron en la Exposición Universal de París en el año 1878 y obtuvo un gran éxito,  aunque su prestigio ya llevaba años gestándose, pues Laura Theresa ya participaba en instituciones tan prestigiosas como la Royal Academy,  si bien su primer  gran éxito lo tuvo también en París en el año 1873.

Otros cuadros de Laura Theresa:
Hawking



Satisfacción 


sábado, 29 de abril de 2023

El desayuno; William Mcgregor Paxton

 


Autor William Macgregor Paxton, Pintor norteamericano nacido en 1869 y fallecido en 1941.
Hay bastantes datos biográficos por la Red, por lo que no voy a entrar en eso.

 En el centro del cuadro y al fondo se encuentra quien suponemos que es el marido, pero está en el fondo del cuadro, de modo que su presencia es relevante y sin embargo, es la mujer la que está en un primer plano y es sobre quien recae entonces el protagonismo, a quien se nos hace mirar y a partir de ella se inicia la narración de la historia.
La figura del marido situada en el centro pero apartada y la figura femenina en un primer plano, nos dice que la historia tiene que ver con ellos, pero el autor parece querer hablarnos de ella.
El marido,  por otro lado, lee el periódico y simbólicamente el diario, forma un muro que les separa,

La  estancia es amplia y la mesa, situada lejos de las paredes,  resalta así la idea de aislamiento, remarcada por la presencia de la empleada que les da la espalda.
Las ventanas están prácticamente ocultas entre cortinas y el color de las paredes crea un ambiente agobiante y sugiere una relación en  la que no hay comunicación; las ventanas simbolizan apertura y luz, comunicación hacia el exterior y ese ambiente cerrado nos indica que no existe tal cosa, que cada uno de ellos vive para si mismo. 


El rostro de ella, su mirada hacia el vacío no está perdida en la nada, se vislumbra un pensamiento en ella que la entretiene y sus labios parecen estar diciendo algo; quizá le habla a su esposo o ella habla sola, pienso en una fantasía que le hace salir de ese entorno viciado y asfixiante.
La postura que ella mantiene es cómoda,  ligeramente recostada en la silla pero no frente a la mesa; se evade y al desconectar de la mesa desconecta también de su matrimonio y de la cárcel dorada que ese matrimonio le ofrece.
Es difícil saber realmente qué idea tenía el pintor en su mente y quizá no quería expresar la idea que a mi me ha evocado; igual es solamente una escena doméstica sin más, un momento relajado de la mañana y yo lo interpreto con un exceso de especulación e incluso de prejuicio.

Pero es un cuadro que me habla de soledad y de la necesidad de fabricar una felicidad al margen de la realidad; una existencia cómoda pero en la que falta calidez emocional, compensada posiblemente con los recursos materiales disponibles.

Circulo mágico


Es un cuadro que me ha llamado mucho la atención, tanto que lo traigo al blog  

La Bruja es un personaje que evoca múltiples imágenes; como  la adoración del diablo y a través de él generar daño a la comunidad en la que la bruja estaba formando parte.
El monoteismo la combatió con dureza porque obviamente, ella sería la que permitía a las fuerzas del mal entrar en la dimensión humana y poner en riesgo a la comunidad de creyentes.
Tampoco despertaba simpatías en el universo monoteista, por ser la que mantenía vivas aunque deformadas,  las tradiciones y creencias paganas de las antigüedad; conocimientos y creencias transmitidas de generación en generación.
La Bruja era un persona "de Poder", temida y respetada al mismo tiempo, victima del rechazo por parte de la misma comunidad que acudiría a ella a escondidas, buscando ayuda.



Éste cuadro del que pongo dos imágenes diferentes, porque no sabría decir cual es el autentico,  aunque supongo que el de arriba, porque el segundo parece iluminado digitalmente, aunque puedo equivocarme; fue pintado en acrílico en 1886 por John William Waterhouse, está lleno de elementos simbólicos y hacen pensar si el autor estuvo en algún grupo de magia ceremonial de los que abundaban en Inglaterra en el XIX, 



La atención es captada por la mujer, por su actitud y el contraste de color en relación con el resto del cuadro; el cuerpo alto y erguido ligeramente inclinado hacia atrás mientras traza el círculo sobre el suelo, es el centro de atención del cuadro junto a la marmita.

La bruja parece observar algo frente a ella, quizá por ello cierra el circulo de protección,  una precaución que se suele hacer antes de comenzar con la preparación de la poción o de cualquier actividad de tipo mágico, aunque de cara a la composición del cuadro, la marmita encendida le proporciona al cuadro más elementos y acción. 

La bruja maneja la vara para realizar el círculo de protección, es un instrumento que canaliza la energía de la practicante, buscando la realización de un efecto más allá de físico, el muro que construye es la base diametral de una burbuja, la bruja confía que su energía genere en el plano próximo al humano, una muralla que la aísle y proteja de las entidades hostiles.
Entidades representadas por los cuervos, que permanecen en el exterior del círculo. 



Algunas imágenes del siglo XVII o quizá XVIII,  en las que aparece un círculo de protección. 









La bruja porta una hoz, que es el útil necesario para cortar las plantas o frutos que precisa y poder realizar sus pociones; se suele decir que los antiguos druidas, usaban una hoz de oro para ese menester, pero quizá sea una idea moderna, como la que los vikingos llevaban cascos con cuernos; la hoz en todo caso,  es la herramienta lógica para cortar los elementos vegetales necesarios.
¿Pero por qué una hoz cuando se supone que ya ha recogido los elementos que necesita?  Podría tener en las manos una espada o una daga, pero el pintor ha puesto una hoz;  nos invita a buscar un sentido a ese objeto.
Una hoz simboliza una media luna y la luna simboliza el principio femenino y cuando hablamos de femenino en términos esotéricos, no estamos haciendo referencia a la mujer, sino al principio activo que representa la Tierra y sus elementos, la naturaleza de las cosas, la gestación y sus ritmos.
También la hoz puede interpretarse como la renovación, por analogía con la guadaña de la muerte, la hoz simboliza la muerte y la muerte, en un lenguaje simbólico y esotérico, no significa el fin definitivo de la vida sino su transformación.
Lo que nos hace mirar la marmita, como un horno alquímico en el que los elementos se transforman y cambian para combinar sus cualidades construyendo un elemento nuevo con una nueva cualidad.



La acción mágica se realiza en un páramo, un lugar apartado y hostil,  bajo un acantilado.
En la parte alta del acantilado se aprecia lo que podría, especulando, claro,  ser un antiguo templo o construcción abandonada.
Bajo el alcantilado y al fondo, se aprecia lo que parece una cueva y algunas personas, al menos dos.


Se podría interpretar y la escena invita a ello y también el ambiente romántico de la época; tanto el  el páramo árido, el edifico abandonado; y bajo él la cueva y las personas con aspecto sombrío, la evocación de tradiciones y creencias olvidadas y sostenidas precariamente por las practicantes de la magia.


La permanencia de una Tradición, venida a menos y obligada a la clandestinidad.


lunes, 17 de abril de 2023

The window William Orpen

 



William Orpen fue un pintor y dibujante irlandés, nacido en el 27 de Noviembre de 1878 y fallecido en el 29 de Septiembre de 1931.
Fue pintor y dibujante de guerra durante la I Gran Guerra y dejó mucha obra hecha de ese periodo de tiempo.
Su trabajo y su éxito lo obtuvo en Londres, fue en Inglaterra en donde se desplazó siendo niño y allí recibió su formación y  desarrolló sus habilidades como dibujante y pintor.
Siendo de familia acomodada y con una carrera de éxito, su trabajo tuvo muy buena aceptación en la clase dominante de la clase alta inglesa y repartió su tiempo en viajes entre Londres y Dublín, donde era profesor de Arte y sus retratos eran muy bien valorados.

Al llegar la guerra, el gobierno británico consideró necesario enviar artistas al frente; la propaganda no deja de ser en una guerra, un frente más al que hay que atender y uno de los artistas elegidos fue él, quien aceptó de buena gana.
Fue un artista de guerra  y tenía  instrucciones acerca de qué se podía pintar y de qué no se podía pintar, sin embargo pintaba cosas que no se ceñían a ese papel de artista de guerra y además, su realismo era poco propagandistico y pintaba motivos como el cuadro "La espía", que le supuso una reprimenda y la prohibición de regresar a Francia aunque lo hizo un año después y llegó a ser el pintor oficial de la Conferencia de Paz en París en 1919.


Aunque se resalta mucho su experiencia en la guerra, William Orpen fue un autor afamado cuyos retratos tenían mucha demanda entre la clase acomodada.



Pero regresando al cuadro que me ha gustado y traigo al blog, se trata de una mujer en la ventana con un libro y aprovechando la luz y el calor del Sol, que es un tema muy habitual en los retratos femeninos.

Aunque es un cuadro con colores bastante planos tiene profundidad, gracias a la ventana, al muro grueso de la casa que permite tener espacio suficiente en la ventana como para sentarse y aprovechar mejor la luz y el calor.



En éste cuadro la mirada se centra en la mujer porque la vista no sale al exterior de la casa, ya que los colores del exterior son también planos y difusos y no invitan a explorar lo que hay fuera, si no que devuelven la proyección de la mirada hacia la mujer, que descansa tranquilamente dentro de un espacio luminoso.

Los colores que emplea, sobre todo el azul, refuerzan la idea de tranquilidad y paz; el azul es un color muy relacionado con la armonía espiritual y el estado calmado; la misma sensación que observamos cuando vemos la mar en calma chicha;  un azul extenso y sereno.

Me gustan los cuadros que reflejan a ser posible, el modo de vida de las gentes y sus hogares; en éste cuadro los colores de la pared no se corresponden con mi gusto, pero sirven para centrar la atención en la composición vertical del cuadro, remarcado por las cortinas blancas.
Y uno se pregunta si el pensamiento de la protagonista del cuadro, tiene que ver con la lectura o se escapa de ella y de la casa incluso, aunque con los ojos cerrados el gesto parece ir más allá de los cristales de la ventana; quizá la lectura le ha traído a la mente un recuerdo o una emoción que está permitiéndole crecer en su mente, dándole un tiempo como quien disfruta del sabor de un alimento.



Para saber más:
The artist 
  

domingo, 16 de abril de 2023

Vincenzo Irolli. Desayuno

Colazione 68 x 68

Vincenzo Irolli nació en Nápoles ,
Estudió en el Instituto de Bellas Artes de Nápoles, de 1877 a 1880
Hizo retrato y pintura de género y realizó exposiciones con bastante éxito, tanto en su país como internacionalmente.

Se le puede considerar como un pintor de genero, con escenas de la vida cotidiana y también retratista.
Pinta escenas intimas del hogar, en las que las personas disfrutan de su soledad o la sufren, son cuadros, en los que el hogar es el entorno de la figura humana, no parece ser un elemento sin más, sino un ambiente necesario para la narración del cuadro.

Cuando vi éste cuadro que inicia la entrada al blog, me llamó la atención porque es sereno, intimista y lo que aprece ser un exterior lluvioso, por el brillo del suelo y el ambiente brumoso, sirve para resaltar un momento de soledad disfrutable, introspectiva.
Me sugiere una época otoñal en la que la temperatura es agradable pero la inclemencia del tiempo, invita a permanecer en el interior.
Pero la puerta de la casa abierta, incluso parece que algo del agua del exterior, estuviera salpicando el suelo del interior, me hace leer el cuadro,  como el de una persona con una vida interior armónica; de lo contrario, la puerta de la casa estaría cerrada, para evitar que la inclemencia del tiempo fuera un problema y es que la casa, podemos interpretarla como el inconsciente personal; fuera llueve pero ella está bien consigo misma.

Pero buscando por Internet, me encuentro con éste otro retrato:

 Niña que estudia 

La misma casa y el cuadro atribuido a V Irolli, lo que invita a pensar que se trataría de su propia casa y quienes aparecen en ella fueran sus habitantes, no sería el primer pintor que usa  su propio hogar y a su familia para sus cuadros; pero no he podido comprobarlo; no hay mucha información de éstos cuadros por Internet.
También podría ser una adaptación o versión, aunque el cuadro de la niña es menos realista, el lugar es indiscutiblemente el mismo, si bien el cuadro de la niña parece desproporcionado, como cuando se ajusta una imagen en el photoshop para que encaje en algún lugar, la mesa y la silla no tiene el tamaño de la primera foto aunque parecen ser  los mismos elementos, la niña ha salido demasiado grande, hay algo en ese cuadro que no funciona.
En el de arriba sin embargo está muy bien y la vista se recrea y disfruta en la imagen.



Me llamó la atención del cuadro del desayuno, esos reflejos en el suelo que lo interpreté como de suelo mojado y es que el ambiente del cuadro me lo sugiere, pero no es el único cuadro que tiene esos reflejos y brillo, que resaltan los colores, ese efecto mojado es muy atractivo



Otros cuadros de Vincenzo Irolli, espero que los disfrutéis.
http://www.artnet.de/k%C3%BCnstler/vincenzo-irolli/22

http://maherartgallery.blogspot.com/2012/05/vincenzo-irolli-italian-1860-1942.html

Girl in the Kitchen, de Anna Anchen


Anna Ancher es una pintora nacida en Skagen; Dinamarca.
Una de las pintoras más relevantes del artes danés; al final de la entrada pondré algunos enlaces para quien quiera saber algo acerca de ella.

Llama la atención la forma en la que trabaja la luz reflejándola en los colores, que en ocasiones parecen muy saturados para mi gusto, pero es el estilo impresionista, que gusta poco del detalle nítido; pintó sobre todo escenas de lo cotidiano.
 Anna Ancher


Traigo al blog éste cuadro porque la mayor parte de las veces, he traído cuadros de interiores de gente de clase media del XIX, andaba yo pensando acerca de la idea del progreso y de las condiciones de vida de las gentes a lo largo de la historia y entonces instagram me regala con la visión de esta obra de Anna Anchen.

Uno a veces se pregunta si ha habido progreso de la humanidad, si las gentes sencillas han mejorado sus condiciones de vida desde antiguo hasta el día de hoy y cuando escucha los discursos políticos de ciertas ideologías, parece que las desigualdades sociales mantienen en la pobreza a una parte de la sociedad y en la riqueza a otra y de forma irreparable y posiblemente siempre será así, siempre habrán ricos y siempre habrán pobres.
Quizá el problema no sea la existencia de desigualdades,  que posiblemente siempre las habrá, sino en la falta de progreso en cada estrato social.

Hace un montón de tiempo visité un palacio museo y ante el retrete que usaba el aristócrata, caí en la cuenta de que yo, un simple obrero,  cagaba en mejores condiciones.
Caí en la cuenta de que cualquier trabajador de hoy en día, tiene una calidad de vida superior a la de los ricos de tiempos pasados y uno se pregunta si el problema es la existencia de desigualdades o la imposibilidad de trascender la realidad de cada estrato social.

En éste cuadro vemos a una persona en lo que podría ser un fregadero  de una cocina muy primaria, con lo imprescindible.




El personaje parece estar manipulando algún alimento, es una de las actividades cotidianas de cualquier persona en cualquier lugar del planeta, preparar la comida.
No hay nada elegante ni detalles que merezcan la pena de ser considerados como bellos;  el cuadro nos muestra una casa muy humilde, sin ninguna de las comodidades y ventajas que cualquier familia, por muy humilde que sea no disponga.




Si consideramos que el cuadro fue pintado entre 1883 y 1886;  constatamos como en poco más de un siglo ha habido un progreso que ha venido por evolución y no de la mano de ninguna ideología en concreto, aunque si de la lucha de ideas y desarrollo del sistema económico;  alguien que lea ésto pensará que estoy haciendo una loa al sistema capitalista pero no es así, aunque si es cierto que el comercio y la industrialización han tenido mucho que ver.

A veces el Arte no es solo belleza y armonía, sino que también invita a reflexionar.






Biografía,
Historia del arte